Las intendencias
de Policía de Los Ríos
y Guayas recibieron denuncias de
la venta del producto en sacos de
Fertisa y Delcorp

Operativo.
La urea subsidiada e incautada en
Babahoyo está en 133 sacos
de mezcla específica, que
es otro producto de la empresa Delcorp.

Juan
González Sánchez,
director ejecutivo de Apcsa.

Consuelo Flores y
Carlos Alvarado aseguran que no
están acusados directamente
en la denuncia presentada en la
Fiscalía y que ellos colaboraron
en el operativo.

Rafael guerrero,
subsecretario de la Regional Sur
del Magap, cree que hay que eliminar
el subsidio a la urea.
La
oferta en sacos presuntamente falsificados
de comercializadoras privadas, es
otro de los ilícitos con
la urea que subsidia el Gobierno
Tras las denuncias de dos compañías
afectadas, presentadas en los últimos
tres meses, las autoridades de Guayas
y Los Ríos confirmaron la
irregularidad al constatar que el
producto se expendía en locales
de insumos agrícolas en fundas
clonadas.
Esa
ilegal actividad deja enormes ganancias
a sus intervinientes, ya que el
precio oficial subsidiado ($ 10
por saco) contrasta radicalmente
con el del comercio privado, que
es de 23 y 24 dólares. Hay
una diferencia que supera el 100%
El
pasado 26 de julio, la compañía
Fertisa denunció ante la
Intendencia General de Policía
del Guayas, que su producto se comercializaba
en dos locales del almacén
“Tierra Fértil”,
ubicados en Yaguachi y Milagro.
En
esta última localidad, la
autoridad intervino y clausuró
el negocio tras comprobar el fraude.
Walter Sánchez Rojas, dueño
del local, expresa que este fue
reabierto después de hacer
las debidas aclaraciones.
“Recibimos
esos sacos de urea como garantía
de una deuda por la compra de insumos
que hizo un cliente. Y como él
tuvo un percance y falleció,
procedimos a venderla. No sabíamos
para nada que se trataba de urea
reenvasada”.
Sánchez
asegura que recibió 17 quintales
y que desconoce dónde y cómo
se realiza la falsificación,
ni quiénes son sus autores.
El
caso en Los Ríos
El trasvase de urea subsidiada
($ 10), desde el saco original hacia
uno de marca, es un mecanismo que
facilita su transporte y comercialización
al precio de mercado que es $ 23.
“Nos
reunimos con distribuidores de fertilizantes
a los que se les había ido
la venta al piso. Le preguntaban
al agricultor y este decía
que sí había comprado
urea, pero era la del Gobierno que
se la habían vendido en sacos
de una empresa. Una clonación”,
dice Evaristo Baque, director de
la Cámara de Agricultura
de la II Zona.
También
en costales ajenos estaba la urea
del Estado que el intendente de
Policía de Los Ríos,
Wimper Nivela Zapata, incautó
el 7 de octubre pasado en el local
de Agroquímicos Alvarado,
en Babahoyo.
Samuel
Lam presentó una denuncia
de este caso en la Fiscalía
de esa ciudad, por el presunto delito
de falsificación de marca,
ya que el fertilizante estaba envasado
en 133 sacos de la empresa Delcorp,
Fertiandino, para la cual trabaja.
En
el operativo, Gino Coronel fue detenido
como presunto implicado y pasó
a órdenes de la Fiscalía,
“que en menos de 24 horas
le dio la libertad”, lamenta
el intendente Nivela. Eso viene
ocurriendo con las incautaciones
que ha realizado antes, de 162 sacos
en una piladora de la parroquia
Pimocha y 720 en una hacienda bananera
de Baba, asegura él.
EXPRESO
no pudo localizar a Coronel, quien
no respondió a las llamadas
telefónicas, ni a los mensajes
en su celular.
Delcorp
no registra robo de sacos en su
inventario, indica el gerente general,
Carlos Goldstein. “Pero ya
dimos parte a la fabricante, Plastisac,
para que haga su investigación”.
La
urea del Gobierno es granulada y
claramente identificable, explica,
mientras que Delcorp importa la
fina o perlada.
Según
Goldstein, la intención del
Gobierno es buena pero el manejo
de distribución del producto
no es el mejor.
Recomienda
seguir modelos exitosos como el
de Guatemala, que utiliza a los
importadores para que la urea llegue
a los beneficiarios. La razón
es que, al controlar un producto
de demanda masiva con cuotas, ocurren
distorsiones de mercado negro, “en
donde unos cuantos ganan bastante
dinero”.
Apcsa:
El afectado con esto es el agricultor
La venta de urea subsidiada en sacos
con marcas de compañías
privadas fue advertida hace un año,
denuncia la Asociación de
la Industria de Protección
de Cultivos y Salud Animal (Apcsa).
“El
problema está afectando el
mercado porque tenemos una competencia
desleal que afrontar”, señala
Juan González, director de
ese gremio al que están afiliadas
cinco compañías (Agripac,
Fertisa, Fertpacific, Delcorp y
Brenntag) que comercializan el fertilizante
en el país.
Según
indica el directivo, en el mercado
se está vendiendo urea a
23 dólares, que es el precio
oficial de venta fijado para las
empresas privadas. “Sin embargo,
se están falsificando sacos
y el producto que está adentro
del envase no sabemos qué
es, ni de dónde vino. Pero
sí estamos seguros de que
lo pudieron conseguir muy por debajo
de los 23 dólares”.
Si
esto no se corta por lo sano -agrega-
las empresas privadas dejarían
de comercializar el insumo. “Se
estaría quitando la posibilidad
de comercializar 165.000 toneladas
a nuestros afiliados porque la fijación
del precio por parte del gobierno
impide seguir en el negocio”.
González estima que, al final,
el afectado será el agricultor.
Las
empresas importadoras
Cinco empresas privadas afiliadas
a Apcsa importan y comercializan
urea en el mercado nacional. Estas
son: Fertisa, Agripac, Fertpacific
, Delcorp y Brenntag.
‘El
negociado y el manoseo son terribles’
Wimper Nivela
Intendente de Los Ríos.
“Para hacer los operativos
parto de denuncias de personas que
no se identifican con el fin de
no tener problemas, pero una vez
que las recibo voy a comprobarlas
al sitio que me indican y si hallo
anomalías, procedo. El Gobierno
entrega la urea a los agricultores
asociados y ese es el grave problema
que hay, porque a una asociación
la representa una sola persona y
esa es la que compra por todos.
Tengo
entendido, por denuncias de los
mismos agricultores y de personas
que tienen conocimiento de esto,
que hay un manoseo terrible. Una
asociación de 20 ó
30 personas compra la urea, pero
va una a retirarla y, a las demás,
cuando quiere les da y cuando no,
les hace firmar como que la recibieron.
Hay un negociado terrible en la
urea y el problema que nos acarrea
como autoridad, es que tenemos que
ir y constatar eso, pero no llegamos
a una culminación feliz de
donde salgan los verdaderos culpables
o los que están haciendo
ese negociado”.
‘Gino
Coronel trajo los sacos para un
trueque’
Consuelo Flores y su hijo Carlos
Alvarado son los propietarios de
Agroquímicos Alvarado. Es
el local de Babahoyo en el que el
intendente de Policía de
Los Ríos, Wimper Nivela,
incautó el 7 de octubre 133
sacos de urea subsidiada envasada
con la marca de la empresa Delcorp,
Fertiandino.
Ella
explica que el fertilizante es de
un cliente, Gino Coronel, que lo
llevó porque quería
intercambiarlo por químicos
para desmonte. Esa es la razón
por la que no existe factura. “¿Cómo
íbamos a saber que los sacos
eran falsificados o qué clase
de urea era? Nunca compramos cosas
de dudosa procedencia”.
Asegura
que no conoce el domicilio de Coronel,
“quien no es de Babahoyo”,
pero señala que él
fue a dar la cara cuando se produjo
la incautación y el juez
le dio la libertad, “porque
no encontró nada”.
Con el rostro serio, dice estar
molesta con el denunciante de Delcorp,
a quien acusa de obrar de mala fe.
“Somos clientes de ellos.
¿Por qué no se ponen
a buscar más adentro? Deben
ir a la empresa que les hace los
sacos”.
‘Iniciaremos
acciones legales si se comprueban
denuncias’
Eliminar el subsidio a la urea y
expenderla sin restricciones a $
14 el saco, es la alternativa que
analiza el Ministerio de Agricultura,
Ganadería, Acuacultura y
Pesca (Magap) para evitar la corrupción
en el plan gubernamental de distribución
y venta del insumo.
Así
lo revela Rafael Guerrero, subsecretario
de la Regional Sur, quien anuncia
también el inicio de acciones
legales en contra de la dirigencia
de dos organizaciones agrícolas,
en caso de verificarse las denuncias
publicadas por EXPRESO.
Desde
el pasado domingo, este Diario reveló
casos de agricultores de Guayas
y Los Ríos que en los registros
del Ministerio aparecen como destinatarios
de la urea que subsidia el Gobierno,
pese a que nunca la recibieron,
o no fue en los volúmenes
reportados oficialmente.
Las
novedades fueron encontradas tras
un trabajo de comprobación
física que este Diario realizó
con las solicitudes aprobadas en
2010, a favor de la Corporación
Nacional de Agricultores y Sectores
Afines (Conasa) y la Corporación
Nacional de Productores, Acopio,
Procesamiento y Comercialización
de Productos Alimenticios y Artesanales
(Utenac).
“Lo
primero que voy a hacer es verificar
en el campo esto que ha salido en
EXPRESO. Si verificamos que efectivamente
está ocurriendo, voy a pedirle
al abogado del Magap que envíe
a la Fiscalía la documentación,
incluyendo lo que se ha publicado,
para que se sancione a los dirigentes
de las asociaciones”, afirma
Guerrero.
El
funcionario también manifiesta
que quedan suspendidas las entregas
de urea a ambos gremios.
La responsabilidad de la Subsecretaría
de Agricultura en el esquema de
distribución de la urea es
la recepción de la documentación
que acredita y califica a una asociación
para recibir la urea.
Para
Guerrero, es materialmente imposible
que el Magap pueda inspeccionar
a todos los gremios solicitantes,
a fin de comprobar la veracidad
de la información receptada.
“No hay el número suficiente
de agrónomos, sería
un trabajo costoso y el tiempo no
alcanzaría”, explica.
(MAS)
Lara:
Reparto para abonar la corrupción
Acciones concretas a los organismos
de control para conocer el paradero
de los sacos de urea que nunca llegaron
a manos de los agricultores, pidió
el asambleísta Galo Lara
Yépez.
Indicó
que enviará oficios al contralor
del Estado, Carlos Pólit,
para que haga un examen especial
del caso, ya que “los listados
del reparto de urea tienen datos
ficticios y hectáreas duplicadas,
y existe una cadena de responsables
que debe ser sancionada”.
Comunicados
similares remitirá a la Fiscalía
General y a la Secretaría
Nacional de Transparencia.
Lara lamentó lo sucedido
con los agricultores de Guayas,
Los Ríos y Manabí,
en especial, “quienes no tienen
cómo sembrar sus tierras,
porque la urea subsidiada ha servido
para abonar la corrupción”.
Dijo
que lo sucedido es producto de la
falta de control del Magap y de
la UNA y, que cuando el Gobierno
trajo la urea, habló de que
era el inicio de la Revolución
Agraria, “pero en verdad les
está viendo la cara a los
humildes agricultores”. |